1. 1 Apaga todo lo que requiera energía cuando no lo
uses. Si no lo estás usando, apágalo. Esto comprende a las luces, los
televisores, las computadoras, las impresoras, etc. Coloca temporizadores en las lámparas y úsalos para apagarlas al mismo
tiempo todos los días. Puedes encontrar este tipo de temporizadores en
ferreterías y puedes conectarlos a los tomacorrientes, y luego controlar la
energía que va a tu lámpara.
2Desenchufa los aparatos siempre que sea posible. Dejar los
aparatos enchufados (como los cargadores de laptops o los tostadores) puede
consumir energía “fantasma”. Un aparato puede seguir consumiendo energía
incluso si está apagado.[1] Lo mejor es
desenchufar todo lo que no vayas a usar en las próximas 36 horas (o más).
·
Usa una regleta para apagar muchos aparatos con tan solo presionar un
interruptor. Puedes conectar todos tus aparatos (como tu computadora) en un
área, usando una regleta. Cuando termines de usarlos, simplemente apaga la
regleta con el interruptor.
·
Mide la energía que usan tus dispositivos o revisa su consumo energético
común. Para medir el uso por tu cuenta, usa un medidor de consumo de energía
(como Kill-a-Watt). Conecta un aparato a través del medidor y este medirá su
consumo de energía. Esta herramienta también te puede indicar si un aparato o
dispositivo en particular consume energía cuando está apagado.
3Cambia tu secadora por un buen tendedero al viejo estilo. Secar la ropa al aire libre deja un olor fresco en ella y
no daña el medio ambiente. Las secadoras son los aparatos que consumen más
energía en la mayoría de los hogares y a estas les siguen la refrigeradora y el
aire acondicionado. Si usas una secadora, asegúrate de mantener despejado el conducto
de ventilación, para fines de seguridad y eficiencia.
4Usa tu aire acondicionado con moderación o no lo uses en lo absoluto. El aire
acondicionado consume una gran cantidad de electricidad. Siempre que sea
posible, emplea una ventilación natural o un ventilador para mantenerte lo más fresco posible.
·
Si usas aire acondicionado, prográmalo para una temperatura un poco
inferior a la del exterior. Recuerda que programar una temperatura menor
consume más electricidad y no te refrescará con más rapidez.
5Cierra los conductos del calefactor y del aire acondicionado en tu casa. Si no usas
ciertas habitaciones de tu casa, cierra los conductos en estas habitaciones y
cierra las puertas. Si lo haces de forma constante, esto reducirá la cantidad
de energía desaprovechada al calentar o refrescar los espacios a los que casi
nunca se ingresa.
6No uses máquinas de ejercicios electrónicas. En lugar de
usar equipo de ejercicio, usa una bicicleta real (o un monociclo) o camina si
te diriges a un lugar cercano o si quieres hacerlo por placer. La calistenia,
las flexiones y los demás ejercicios de peso corporal también son de utilidad.
7Usa una manta o un suéter cálidos en
el invierno. Abrígate y reduce la temperatura del termostato en un par de
grados. Configura tu termostato a 20 °C (68 °F) durante el invierno; quizás
podrías reducir la temperatura incluso más durante la noche. Cada grado por
encima de ese valor generará alrededor de 6 a 8 % de producción energética
adicional.[2]
8Ahorra agua. En los
EE.UU., la familia promedio con cuatro integrantes consume aproximadamente 1500
L (400 galones) de agua al día.[3] Toma
decisiones conscientes para reducir tu consumo de agua.
·
Toma duchas más cortas o llena la bañera solo en 1/4 o 1/3 de su
capacidad total.
·
Cierra el grifo mientras te cepilles los dientes.
·
Instala grifos de bajo flujo o aireadores, cabezales de ducha de bajo flujo e inodoros de bajo consumo.
·
Usa tu lavaplatos solo cuando esté completamente lleno.
·
Lava cargas completas de ropa en la lavadora. Elige una máquina de carga
frontal, si es posible.
·
Si lavas tu auto a mano, estaciónalo sobre tu jardín y usa cubetas y
esponjas. Usa la manguera para enjuagar. Usa la boquilla de una manguera para
detener el agua o cierra la manguera entre cada enjuague. Sin embargo, ten en
cuenta que el jabón y otros productos de limpieza podrían llegar a la
alcantarilla (si tienes una), lo que provoca contaminación.
·
Si tienes una piscina, usa cobertores de piscina para reducir la
evaporación y mantener a las hojas fuera de ella.
·
Planta especies resistentes a las sequías y considera recurrir a
la xerojardinería. No
irrigues ni uses agua al aire libre más de lo necesario.
9Recicla todo lo que puedas. Si cuentas
con un servicio de recolección de objetos reciclables, úsalo. Asegúrate de
separar los objetos reciclables en objetos de vidrio, metal, papel, etc.
·
Dirígete a un centro de reciclaje si no cuentas con un servicio de
recolección de objetos reciclables o si necesitas reciclar ciertos materiales
que el servicio de reciclaje no acepta.
10Evita el uso de
artículos desechables. Todo lo que uses solo un par de
veces y luego deseches consume recursos y pasará siglos en un basurero.
·
Lleva contigo tu propia taza o botella de agua, utensilios para comer y
bolsas de compras de tela. prepara un almuerzo libre de residuos.
·
Usa baterías recargables en lugar de desechables. Las baterías no solo
ocupan espacio en los basureros (ya que no pueden incinerarse), estas también
pueden causar filtraciones de ácido en la tierra.
·
Desecha los residuos peligrosos de forma apropiada. Hay muchos materiales que
nunca deben arrojarse a los basureros, las alcantarillas o los sistemas de
drenaje. Estos incluyen a las baterías, las bombillas de luz fluorescente, los
desechos electrónicos (por lo general, todo lo que use baterías o tenga un
conector), los productos de limpieza, los productos farmacéuticos, los
pesticidas, los líquidos automotrices y la pintura. En lugar de desecharlos,
comunícate con la autoridad pertinente de tu ciudad para que te brinde opciones
adecuadas para el desecho de estos materiales.
·
11Usa solo la
cantidad necesaria de papel higiénico. No uses demasiado solo para una
pequeña limpieza, sé razonable. También usa el papel toalla con moderación y
realiza la mayor parte de la limpieza de tu cocina con un paño lavable o una
esponja.
·
En el caso de los productos a base de papel que uses, busca productos
hechos con un 80 a 100 % de papel reciclado, de preferencia con un alto
contenido reciclado.
·
En el caso de la mayoría de los productos de limpieza del hogar,
consigue paños de limpieza absorbentes y reutilizables. Estos son baratos (en
especial si se compran al por mayor) y pueden lavarse y reutilizarse cientos de
veces.
12Considera usar pañales de tela. Los pañales de tela han
mejorado mucho a comparación de los que solían usar imperdibles y cubiertas de
plástico. Ahorrarás una fortuna (en especial si tienes más de un hijo),
mantendrás a los químicos potencialmente peligrosos alejados de la piel de tu
hijo y al mismo tiempo harás algo bueno por el planeta.
13Haz que dejen de
enviarte correo no deseado. Si recibes muchos catálogos que
no necesitas, llama a quienes te los envían y pídeles que ya no lo hagan.
·
Si vives en los EE.UU., regístrate en la página web Opt Out Prescreen (https://www.optoutprescreen.com) para dejar de
recibir solicitudes no deseadas de tarjetas de crédito por 5 años o de forma
permanente.
14Sé un consumidor consciente. Pregúntate de
qué forma tus compras afectan a las demás personas y al medio ambiente natural.
·
No compres lo que no necesites. Además de
ahorrar dinero, ahorrarás recursos si no compras muchas cosas innecesarias.
·
Compra objetos teniendo en cuenta su durabilidad. En el caso de los
objetos que compres, busca aquellos que duren para toda la vida. Busca en
Internet “productos para toda la vida” para encontrar foros y recomendaciones
acerca de productos duraderos.
·
Compra objetos usados. A diferencia del desecho en basureros, la
reutilización tiene un propósito mucho mayor para los objetos usados, además
ahorrarás dinero.

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